Las bolsas asiáticas comienzan la jornada con avances después del rebote de Wall Street, aunque el tono positivo convive con varias señales de vigilancia. El mercado recibe apoyo de las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, pero el petróleo vuelve a ganar terreno y mantiene abierta la preocupación por la inflación. La fotografía es, por tanto, más compleja que una simple continuación de las subidas: los inversores compran riesgo, pero siguen protegiéndose frente a un escenario de energía cara y tipos elevados.

CoreWeave se convierte en uno de los nombres más observados después de registrar un fuerte avance. Su modelo se apoya en adquirir y operar grandes volúmenes de chips para alquilar capacidad de cómputo en la nube, una actividad que se beneficia del crecimiento de los modelos de IA, pero que también exige financiación, disponibilidad de hardware y una demanda suficientemente estable. El mercado está premiando la exposición a ese ciclo, aunque cada vez examina con más detalle el coste de mantener la expansión y el nivel de deuda necesario para sostenerla.