BASF está mejorando sus previsiones, pero no quiere que ese viento a favor se convierta en una excusa para pagar de más por Evonik. El consejero delegado Markus Kamieth aseguró que la compañía solo seguirá adelante con una eventual operación si resulta claramente positiva para sus accionistas, después de que la oferta potencial haya subido hasta 24 euros por acción . A ese precio, Evonik quedaría valorada en aproximadamente 11.180 millones de euros.

El mensaje llega en un momento especialmente sensible para el grupo químico alemán. BASF elevó por segunda vez este año su previsión de beneficio operativo ajustado, ahora hasta un rango de 7.400 a 7.800 millones de euros , frente a los 6.900-7.700 millones comunicados en julio. La mejora no significa que hayan desaparecido las presiones del sector, sino que la subida de precios y la demanda regional están compensando parte del impacto de la energía y de las dislocaciones de suministro.