El mercado de criptomonedas vivió una sesión de fuerte aversión al riesgo en la que Bitcoin perdió el nivel de 82.000 dólares y las liquidaciones de posiciones apalancadas superaron los 770 millones. Según los datos de CoinGlass citados por The Block, se liquidaron alrededor de 771 millones de dólares en veinticuatro horas, de los que 685,6 millones correspondían a posiciones largas.
Bitcoin llegó a caer un 2,8% en el periodo analizado y tocó aproximadamente 81.382 dólares, mientras Ethereum retrocedió hasta la zona de 2.425 dólares. Solana perdió un 7,5% y XRP un 6,4%. El movimiento fue generalizado, una señal de que no se trató únicamente de una toma de beneficios en BTC, sino de una reducción de riesgo que afectó a varias de las principales redes y tokens.
Una liquidación forzosa se produce cuando el sistema cierra una posición porque la garantía ya no cubre las pérdidas o porque el operador no puede aportar margen adicional. En las posiciones largas, una caída rápida activa ventas automáticas que pueden acelerar el descenso. Esas ventas generan más presión sobre el precio y pueden desencadenar nuevas liquidaciones, creando un efecto cascada en los mercados de futuros y perpetuos.
Las cifras publicadas no representan necesariamente todo el volumen de pérdidas. Las plataformas no comparten el mismo nivel de datos, existen operaciones OTC y algunas posiciones pueden cerrarse antes de alcanzar el umbral de liquidación. Por eso, el dato de CoinGlass sirve para medir la intensidad de la sesión, pero no debe confundirse con una contabilidad completa de todos los operadores afectados.
El contexto macroeconómico añadió presión. Analistas citados por The Block señalaron el peso de los rendimientos del Tesoro estadounidense, la fortaleza del dólar y la preparación del mercado ante nuevos datos de inflación en Estados Unidos. En periodos de tipos altos, los activos volátiles compiten con una rentabilidad mayor en instrumentos considerados más defensivos y los inversores tienden a reducir posiciones que requieren margen.
También influyeron los flujos de productos cotizados. Los ETF estadounidenses de Bitcoin registraron salidas netas semanales de 681,1 millones de dólares y los productos de Ethereum sufrieron salidas de unos 542 millones en la misma referencia temporal. Estos movimientos no determinan por sí solos la dirección del precio, pero sí reducen una fuente de demanda institucional en un momento en el que las posiciones apalancadas ya son vulnerables.
La caída de las bolsas surcoreanas reforzó el tono de riesgo. El Kospi llegó a retroceder en torno al 6% durante la mañana asiática y algunos analistas apuntaron a un posible contagio desde las acciones tecnológicas y de semiconductores hacia los activos digitales. La conexión no implica que exista una relación mecánica, pero sí que los participantes globales están gestionando carteras entre varias clases de activos.
Una corrección con liquidaciones masivas no determina automáticamente el siguiente tramo de mercado. Puede limpiar posiciones excesivamente apalancadas y permitir una estabilización, o puede ser el primer paso de una fase de debilidad si los flujos siguen saliendo. La clave será comprobar si aparece demanda al contado, si se reducen las tasas de financiación y si los niveles de soporte resisten sin nuevas cascadas.
Qué vigilar a partir de ahora
• El volumen de liquidaciones, las tasas de financiación y el interés abierto en futuros. • Los flujos diarios de ETF de Bitcoin y Ethereum y la evolución del dólar y los bonos. • Si Bitcoin recupera la zona perdida con compras al contado o solo mediante nuevas posiciones apalancadas.
Aviso: este contenido es informativo y no constituye asesoramiento ni una recomendación de inversión.
