BNP Paribas ha abierto la temporada de resultados bancarios europeos con una señal que el mercado estaba esperando: crecimiento operativo y capacidad para devolver capital al accionista. El grupo francés comunicó un beneficio neto trimestral de 3.460 millones de euros , un 14% más que un año antes y por encima de los 3.230 millones que esperaban los analistas. La cifra llega en un momento especialmente sensible para las entidades europeas, con los inversores pendientes de si el impulso de la banca de inversión puede compensar un entorno más exigente para el margen financiero.

La mejora no se explica por una sola línea de negocio. Los ingresos alcanzaron 13.757 millones de euros , un 9,5% más interanual, con la banca corporativa y de inversión creciendo un 16,6% gracias a la actividad de mercados y asesoramiento. La banca comercial y de servicios también avanzó un 3,6%, mientras que el área de protección, inversión y servicios registró un aumento del 5,3%. Esa combinación da al resultado una base más diversificada y reduce la dependencia de un único trimestre excepcional en los mercados de capitales.