La CNMV ha lanzado una consulta pública sobre un proyecto de circular que pretende ampliar el procedimiento de reclamaciones a los proveedores de criptoactivos y de financiación participativa. La iniciativa forma parte de la agenda regulatoria para adaptar la supervisión a los modelos de negocio emergentes. Actualmente, las quejas de inversores se limitan a ciertos intermediarios tradicionales. Con la ampliación, los usuarios podrán dirigir sus reclamaciones directamente a plataformas de cripto y a entidades de crowdfunding, lo que podría reducir la fricción y los costes de resolución.
Ampliación del alcance Esta propuesta reconoce la creciente participación de particulares en activos digitales y proyectos de financiación colectiva, sectores donde la asimetría de información es frecuente. Al incluir a estos proveedores, la CNMV pretende equilibrar la relación entre oferta y demanda y ofrecer un recurso efectivo ante posibles incumplimientos.
