El Banco de Corea ha puesto una cifra muy concreta al riesgo que empieza a preocupar a los mercados: si las grandes tecnológicas estadounidenses frenan el gasto en centros de datos e inteligencia artificial, las exportaciones surcoreanas de semiconductores podrían quedar entre 50.000 y 100.000 millones de dólares por debajo de las previsiones anteriores. La estimación procede de una respuesta escrita del banco central a un parlamentario y describe un escenario pesimista, no una previsión oficial de que ese frenazo vaya a producirse.
La sensibilidad de Corea del Sur es especialmente elevada porque los chips representan aproximadamente la mitad de sus exportaciones. En el escenario planteado por el banco central, una caída del 10% en los precios de los semiconductores reduciría el superávit por cuenta corriente y restaría alrededor de 0,4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB del próximo año. El impacto no se limitaría a los fabricantes: también alcanzaría al transporte, la inversión industrial, la recaudación y la divisa si el mercado interpretase que el ciclo de memoria ha tocado techo.