Los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos han ofrecido un titular positivo, aunque el detalle obliga a leerlo con cuidado. Las nuevas órdenes aumentaron un 1,8 % en septiembre , hasta 345.400 millones de dólares, después de un avance revisado del 0,1 % en agosto y frente a una previsión cercana al 1,7 %. Es el sexto incremento en siete meses, pero la mejora no se distribuyó de forma uniforme entre todos los segmentos industriales.

El principal motor fue el equipamiento de transporte, cuyos pedidos crecieron un 4,6 % y aportaron 5.200 millones de dólares al aumento total. Dentro de esa categoría, las órdenes de aeronaves comerciales se dispararon un 28,4 % , un movimiento que sitúa a los fabricantes de aviones y a toda su cadena de suministro en el centro de la lectura del mes. La industria aeroespacial puede generar grandes cifras en un solo periodo por el calendario de contratos, por lo que conviene no convertir automáticamente el dato en una señal de aceleración generalizada.