El mercado del petróleo vuelve a ponerse en alerta después de un ataque contra una refinería de Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de crudo. Los hutíes, alineados con Irán, afirmaron que habían alcanzado con un misil una instalación con capacidad aproximada de 550.000 barriles diarios, aunque las autoridades saudíes no confirmaron de inmediato el impacto. Esa diferencia entre la reivindicación y la verificación oficial no ha impedido que los operadores vuelvan a valorar una prima de riesgo sobre las rutas energéticas.

El Brent llegó a subir alrededor de un 1,3%, hasta 115,36 dólares por barril, mientras el WTI avanzó cerca de un 1,2%, hasta 101,12 dólares, según los datos citados por Reuters. El movimiento se produce después de que el crudo cediera casi dos dólares en la sesión anterior ante las esperanzas de contactos diplomáticos en Oriente Medio. La rapidez con la que los precios han cambiado de dirección muestra hasta qué punto el mercado está reaccionando a cada señal sobre refinerías, puertos, oleoductos y navegación.