GSK ha entregado un trimestre mejor de lo esperado, pero la reacción inicial de la Bolsa demuestra que el mercado ya no se conforma con una buena fotografía del negocio actual. La farmacéutica superó las previsiones de ventas y beneficio, impulsada por sus medicamentos especializados, pero sus acciones llegaron a caer un 5,4% en las primeras operaciones. Los inversores están valorando si el crecimiento de hoy basta para compensar la presión que se aproxima sobre algunos productos clave.
La compañía registró unos ingresos de 8.890 millones de libras en los tres meses terminados en septiembre, un 5% más a tipos de cambio constantes, frente a los 8.840 millones que esperaba el consenso. El beneficio ajustado por acción alcanzó 54,6 peniques, por encima de los 50,4 peniques previstos, con un aumento del 15% en las ventas de medicamentos especializados para VIH y enfermedades respiratorias. Sin embargo, el negocio de vacunas y el fármaco respiratorio Exdensur quedaron por debajo de las expectativas, una mezcla que explica por qué el mercado ha recibido el resultado con más cautela que entusiasmo.
