Los consumidores de la zona euro percibieron una inflación del 3,6% durante los doce meses anteriores, frente al 3,5% registrado en la encuesta previa. También elevaron una décima, hasta el 3,1%, su expectativa de inflación para los próximos doce meses, según los resultados de septiembre publicados por el Banco Central Europeo. El repunte es moderado, pero llega acompañado de una visión menos favorable sobre la actividad. Los hogares esperan ahora una caída del producto de la zona euro del 1,5% durante el próximo año, frente a la contracción del 1,2% que anticipaban en la medición anterior. La tasa de desempleo esperada también sube hasta el 11,3%, desde el 11,0%. La encuesta ofrece una fotografía distinta según la variable. Las expectativas de crecimiento de los ingresos mejoran ligeramente hasta el 1,1%, mientras que el crecimiento previsto del gasto aumenta al 3,7%. Esto puede reflejar presión de precios en bienes y servicios, o la necesidad de mantener el consumo en categorías esenciales, pero no equivale a una aceleración sólida de la demanda. En vivienda, los participantes esperan que los precios suban un 3,5% durante los próximos doce meses y mantienen sin cambios, en el 4,9%, el tipo hipotecario que prevén pagar. La combinación de precios residenciales firmes y financiación cara sigue siendo una variable importante para el consumo, la inversión inmobiliaria y la sensibilidad de las familias a los tipos. Para el BCE, el resultado refuerza la necesidad de separar un repunte puntual de las expectativas de una tendencia persistente. Una inflación esperada más alta puede retrasar la recuperación del poder adquisitivo, mientras que una visión más débil del crecimiento recomienda cautela. BolsaHoy seguirá la evolución de las próximas encuestas, los salarios y la demanda interna para valorar si el cambio es coyuntural o se consolida.