Las bolsas afrontan una sesión de mayor cautela después de que el Nasdaq se hundiera un 2,6% en la jornada anterior, su peor comportamiento desde julio. La caída no fue solo una corrección de las tecnológicas: el movimiento puso bajo revisión el coste de financiar centros de datos, comprar chips y mantener la carrera por la inteligencia artificial.

En la apertura europea, el DAX alemán cedía alrededor de un 0,4% y el CAC 40 retrocedía un 0,6%, mientras el FTSE 100 bajaba un 0,4%. En Asia, el comportamiento fue mixto: el Nikkei terminó ligeramente a la baja, mientras el Hang Seng y el Shanghai Composite recuperaron parte del terreno perdido.

El petróleo añade presión a la ecuación. El Brent se situó cerca de 114 dólares por barril y el WTI superó los 100 dólares, en máximos de varios meses, por la incertidumbre geopolítica y el riesgo de que la oferta energética tarde en normalizarse. Una energía más cara complica la tarea de los bancos centrales y puede recortar el margen de hogares y empresas.

La tecnología concentra el foco. Meta perdió cerca de un 7% tras presentar más ingresos de lo esperado, pero también un beneficio inferior a las previsiones y un plan para seguir elevando la inversión en IA. Nvidia cayó un 4,4% y CoreWeave, muy expuesta a la financiación de servidores con chips de Nvidia, llegó a perder más de un 10% por las dudas sobre su deuda.

El flujo hacia los bonos fue la otra cara del movimiento. La rentabilidad del Treasury estadounidense a diez años cayó hasta el 4,97%, desde el 5,13% del cierre anterior. Esa bajada sugiere una búsqueda de activos defensivos justo cuando los inversores reducen riesgo en las compañías cuyo crecimiento depende de grandes desembolsos de capital.

La lectura para el mercado no es que la inteligencia artificial haya dejado de crecer. El debate es cuánto cuesta sostener ese crecimiento, quién financia la infraestructura y cuándo se transforma el gasto en beneficios recurrentes. Por eso el mercado puede castigar incluso a una compañía que presenta un fuerte aumento de ingresos si su guía de inversión abre más preguntas que respuestas.

En las próximas horas, los operadores seguirán el petróleo, los rendimientos de la deuda y la reacción de Nvidia, Meta y el resto de proveedores de la cadena de IA. Si las rentabilidades bajan y el crudo se estabiliza, podría aparecer un rebote técnico; si ambos factores empeoran, la presión puede extenderse a índices, criptoactivos y valores de crecimiento.

Fuente original: AP News. BolsaHoy resume la información con redacción e imagen propias. Esta pieza es informativa y no constituye una recomendación de inversión.