Royal Caribbean ha vuelto a elevar la temperatura del sector turístico con unos resultados trimestrales que superaron sus propias previsiones y una mejora de su objetivo de beneficio para 2026. La compañía comunicó un beneficio ajustado por acción de 6,57 dólares y unos ingresos de 5.600 millones, un 9% más que un año antes. El dato más llamativo no es solo el crecimiento, sino que llega acompañado de una demanda capaz de sostener precios y ocupación.

La naviera explicó que el trimestre se benefició de una demanda de última hora más fuerte de lo previsto y de un calendario de costes favorable. El beneficio neto alcanzó 1.700 millones de dólares, mientras el beneficio ajustado ascendió a 1.800 millones y el EBITDA ajustado se situó en 2.500 millones. La ocupación medida por la compañía llegó al 112%, una cifra que refleja cómo el negocio puede superar el 100% cuando algunas cabinas alojan a más de dos pasajeros.