Stellantis ha dado una señal de alivio al mercado después de dos años de ventas y rentabilidad a la baja. El fabricante franco-italiano elevó su beneficio operativo ajustado del tercer trimestre hasta 256 millones de euros , frente a los 90 millones del mismo periodo del año anterior, y superó la previsión de 191 millones que manejaban los analistas consultados por Reuters. La reacción fue inmediata: las acciones llegaron a subir más de un 6% durante la sesión.
El dato que ha cambiado el tono no procede únicamente de la cuenta de resultados, sino de la velocidad con la que la compañía está ejecutando su programa de eficiencia. Stellantis mantiene que podrá aplicar al menos el 40% de los 6.000 millones de euros de ahorros recurrentes previstos antes de que termine el año, mientras espera lograr en el cuarto trimestre unos 500 millones de euros de ahorro, aproximadamente el doble de lo conseguido entre julio y septiembre.
